Hoy en Ferros La Pobla S.A, os mostramos las características de las chapas de acero corten y sus distintos usos en la construcción, ya que consta de un material al que no le afecta la corrosión. Su composición es de una aleación de acero con níquel, cromo, cobre y fósforo que, tras un proceso de humectación y secado alternativos forma una fina película de óxido de apariencia rojizo-púrpura.

El acero corten es un tipo de acero realizado con una composición química que hace que su oxidación tenga unas características particulares que protegen la pieza realizada con este material frente a la corrosión atmosférica sin perder prácticamente sus características mecánicas.

El acero corten tiene un alto contenido de cobre, cromo y níquel que hace que adquiera un color rojizo anaranjado característico. Este color varía de tonalidad según la oxidación del producto sea fuerte o débil, oscureciéndose hacia un marrón oscuro en el caso de que la pieza se encuentre en ambiente agresivo como a la intemperie, y con el paso del tiempo según su ubicación y las condiciones climatológicas.

Con éstos aceros corten, los arquitectos, ingenieros, escultores, diseñadores y decoradores, disponen de un material cuyo color va cambiando continuamente durante el proceso de oxidación y por el efecto de la luz y de las condiciones atmosféricas. La capa de óxido superficial de este acero se vuelve más y más estable con el paso de los años, a diferencia de los aceros con revestimientos de colores sintéticos que, por la agresión de los agentes atmosféricos, pierden color y gradualmente se van descomponiendo. Su color rojizo natural se va integrando de maravilla en el entorno.

El periodo medio de oxidación natural del acero corten necesario para que el tono de la capa de óxido se estabilice es de aproximadamente 12 a 18 meses. Si el destino de la pieza va a ser el interior, el óxido tenderá a ser más rugoso, menos denso y uniforme y tendrá un color más anaranjado.

¿Cuándo se utiliza el Acero Corten?

El uso principal para implantar el acero corten reside en la Norma EN 10025-5. Se ha reflejado en diversos escritos sobre integración de edificaciones y equipamientos en contexto rural y urbano, la conveniencia de que las ordenanzas y normativas homologuen materiales meteorizables o biocompatibles, es decir, que adquieran texturas y pátinas variables en función de la metereología y la edad de la obra.

A día de hoy, el acero corten lo utilizan arquitectos, ingenieros, decoradores, paisajistas, diseñadores… Debido a que éste material va cambiando continuamente durante el proceso de oxidación y por el efecto que la luz y las condiciones atmosféricas producen en él.

Este material también es utilizado para llevar a cabo chimeneas, tuberías, lavaderos de carbón, silos, tolvas, cribadoras, petróleo, depósitos de agua, fuel-oil, en la industria cementera, para construcciones metálicas, de puentes, estructuras, fachadas, puertas metálicas, grúas, palas excavadoras, hormigoneras, vagones de ferrocarril, chasis de camiones, basculantes, semirremolques, basculantes…

El acero corten, así como otros metales oxidados o tratados presentan condiciones favorables para ello. Numerosas obras de arquitectura en diversos contextos han sacado partido de las potencialidades expresivas e integradoras del acero corten. La pátina es un componente arquitectónico de intenso valor expresivo, que cabe codificar culturalmente.