Una estructura metálica es, en pocas palabras, el esqueleto que sostiene una construcción cuando sus elementos principales están fabricados en metal, normalmente acero.
Este tipo de estructura se utiliza en naves industriales, almacenes, edificios, cubiertas, puentes y muchas otras construcciones. Su éxito se debe a que es capaz de ofrecer resistencia, permite trabajar con grandes espacios y facilita mucho el montaje en obra.
Aunque a simple vista pueda parecer un conjunto de vigas y pilares, detrás de una estructura de acero hay un sistema bien calculado en el que cada pieza cumple una función concreta.
¿Qué es una estructura metálica?
Una estructura metálica es un conjunto de elementos resistentes, fabricados principalmente en acero, que soportan el peso y las cargas de una construcción.
Su función es recoger esas cargas y transmitirlas de forma segura hasta la cimentación.
Para que una estructura funcione correctamente debe cumplir tres condiciones básicas:
- Ser estable.
- Resistir las cargas previstas.
- Evitar deformaciones excesivas.
El acero encaja muy bien en este tipo de proyectos porque tiene una gran resistencia mecánica y permite fabricar piezas relativamente ligeras en comparación con otros materiales.
Elementos que forman una estructura metálica
Aunque cada proyecto es diferente, la mayoría de estructuras metálicas comparten una serie de elementos básicos.
Pilares metálicos
Los pilares son los elementos verticales de la estructura.
Reciben las cargas de las vigas y las transmiten hacia la cimentación. Dicho de otra forma, son una parte esencial del soporte del edificio.
Vigas metálicas
Las vigas suelen colocarse de forma horizontal y sirven para soportar forjados, cubiertas y otros elementos. Después, trasladan esas cargas hacia los pilares.
Dependiendo de las necesidades del proyecto pueden utilizarse distintos tipos de perfiles metálicos.
Cerchas
Las cerchas están formadas por barras que crean estructuras triangulares.
El triángulo es una figura muy estable, por lo que este sistema permite conseguir estructuras resistentes sin añadir demasiado peso.
Es muy frecuente encontrarlas en cubiertas de naves industriales, pabellones y edificios de grandes dimensiones.
Uniones metálicas
Las piezas de una estructura de metal deben estar correctamente conectadas entre sí. Las uniones pueden realizarse mediante:
- Tornillos.
- Pernos.
- Soldaduras.
- Placas metálicas.
- Sistemas de anclaje.
Estas conexiones son tan importantes como las propias vigas o pilares, ya que permiten que las cargas se transmitan correctamente de una pieza a otra.
Estructura principal y secundaria en arquitectura
Cuando se habla de estructura principal y secundaria en arquitectura, se hace referencia a dos grupos de elementos que trabajan juntos, pero que no tienen exactamente la misma función.

¿Qué es la estructura principal?
La estructura principal es la parte que soporta las cargas más importantes de la construcción. Suele estar formada por:
- Pilares.
- Vigas principales.
- Pórticos.
- Cerchas.
- Elementos de arriostramiento.
En una nave industrial, por ejemplo, los grandes pilares y pórticos que dan forma al edificio forman parte de la estructura principal.
Son los elementos que garantizan buena parte de la estabilidad del conjunto.
¿Qué es la estructura secundaria?
La estructura secundaria está formada por piezas que soportan cargas menores y las transmiten después hacia la estructura principal. Aquí encontramos elementos como:
- Correas de cubierta.
- Perfiles secundarios.
- Soportes de fachada.
- Elementos para cerramientos.
- Subestructuras.
Un ejemplo sencillo son las correas que soportan una cubierta metálica. Estas reciben el peso de la cubierta y lo trasladan hacia los pórticos principales.
Por tanto, estructura principal y secundaria no compiten entre sí. Forman parte del mismo sistema y se necesitan mutuamente.
Tipos de estructuras metálicas
No todas las estructuras metálicas funcionan de la misma manera. Su diseño depende del tipo de edificio, las cargas que debe soportar y el espacio disponible.
Estructuras entramadas
Son probablemente las más conocidas. Están formadas principalmente por pilares y vigas unidos entre sí, creando una especie de esqueleto.
Son habituales en:
- Naves industriales.
- Edificios.
- Almacenes.
- Construcciones de varias plantas.
Estructuras trianguladas
Utilizan barras dispuestas formando triángulos. Este sistema permite repartir muy bien los esfuerzos y conseguir estructuras resistentes con un peso contenido.
Se utilizan mucho en cubiertas, torres, puentes y grandes espacios.
Estructuras abovedadas
En este caso se utilizan formas curvas como arcos, bóvedas o cúpulas.
Son especialmente útiles cuando se necesita cubrir superficies amplias con pocos apoyos interiores.
Estructuras colgantes
Las estructuras colgantes utilizan cables u otros elementos que trabajan principalmente a tracción.
El ejemplo más conocido son los puentes colgantes, aunque también existen cubiertas diseñadas con este sistema.

Estructuras laminares
Están formadas por superficies delgadas capaces de distribuir las cargas gracias a su propia forma.
Se utilizan sobre todo en proyectos especiales y cubiertas de gran tamaño.
Estructuras geodésicas
Las estructuras geodésicas están formadas por muchos elementos triangulares que crean una superficie curva.
Su geometría permite repartir las cargas de forma eficiente y conseguir estructuras muy ligeras en relación con su tamaño.
¿Por qué se utiliza tanto la estructura de acero?
El acero es uno de los materiales más utilizados en construcción cuando se necesita una estructura resistente y relativamente ligera.
Una de sus principales ventajas es la relación entre peso y resistencia. Esto permite diseñar estructuras capaces de soportar cargas importantes sin necesidad de utilizar elementos excesivamente voluminosos.
Además, muchas de las piezas pueden prepararse previamente y llegar a la obra listas para su montaje, lo que facilita la ejecución y ayuda a reducir tiempos.
Entre las ventajas más habituales de una estructura de acero encontramos:
| CARACTERÍSTICA | VENTAJA |
| Alta resistencia | Permite soportar cargas importantes |
| Fabricación precisa | Las piezas pueden prepararse antes de llegar a obra |
| Montaje rápido | Reduce parte del trabajo realizado in situ |
| Grandes luces | Permite crear espacios amplios con pocos apoyos |
| Flexibilidad de diseño | Se adapta a muchos tipos de construcciones |
| Reciclabilidad | El acero puede recuperarse y volver a utilizarse |
En Ferros La Pobla trabajamos a diario con productos de acero para la construcción, por lo que conocemos de primera mano la importancia de elegir el material adecuado según las necesidades de cada proyecto. El tipo de perfil, sus dimensiones, el espesor o el uso que va a tener son aspectos que deben valorarse antes de seleccionar una solución.
¿Dónde se utilizan las estructuras metálicas?
Las estructuras metálicas aparecen en muchos más lugares de los que solemos pensar.
Uno de sus usos más habituales son las naves industriales, donde resulta muy útil poder crear grandes espacios interiores sin llenar el edificio de pilares.
También se utilizan en:
- Almacenes.
- Centros logísticos.
- Edificios comerciales.
- Instalaciones deportivas.
- Cubiertas.
- Marquesinas.
- Pasarelas.
- Puentes.
- Ampliaciones de edificios.
- Construcciones de varias plantas.
Eso no significa que una estructura de metal sea siempre la mejor opción.
La elección entre acero, hormigón u otros sistemas depende de factores como el tipo de edificio, las cargas, el presupuesto, los plazos o las condiciones del entorno.
Diferencias entre una estructura metálica y una estructura de hormigón
Tanto el acero como el hormigón se utilizan habitualmente para crear estructuras resistentes, pero cada sistema tiene características distintas.
Una estructura metálica suele ser más ligera y permite fabricar muchas piezas antes de llegar a obra.
El hormigón, en cambio, ofrece otras ventajas y puede ejecutarse directamente en el propio emplazamiento o mediante elementos prefabricados.
La elección depende de cuestiones como:
- El uso del edificio.
- Las cargas previstas.
- El tamaño de la construcción.
- Los plazos.
- El presupuesto.
- El diseño arquitectónico.
- Las condiciones ambientales.
También es habitual encontrar construcciones mixtas que combinan acero y hormigón.
Conclusión: una solución práctica para muchos tipos de construcción
Una estructura metálica permite crear construcciones resistentes, estables y adaptables a proyectos muy diferentes.
Su funcionamiento depende de que cada elemento haga bien su trabajo: la estructura principal soporta las cargas más importantes y la estructura secundaria las recoge y las transmite hacia ella.
Gracias a las propiedades del acero y a la variedad de perfiles disponibles, este tipo de estructura sigue siendo una opción habitual en naves industriales, almacenes, edificios, cubiertas y otros proyectos de construcción.
En Ferros La Pobla trabajamos con productos de acero destinados al sector de la construcción y conocemos la importancia de elegir materiales adecuados para cada proyecto. Por eso, contar con perfiles y soluciones adaptadas a las necesidades de cada estructura es un aspecto clave para conseguir un buen resultado.
Si necesitas asesoramiento, estamos a tu disposición para ayudarte en tu proyecto.
Preguntas frecuentes sobre estructuras metálicas
¿Qué material se utiliza normalmente en una estructura metálica?
El acero estructural es el material más habitual gracias a su resistencia y a la facilidad con la que puede fabricarse en diferentes perfiles y formatos.
¿Cuáles son los elementos principales de una estructura metálica?
Los más comunes son pilares, vigas, cerchas, perfiles secundarios, elementos de arriostramiento y sistemas de unión.
¿Qué diferencia hay entre una estructura principal y una secundaria?
La estructura principal soporta las cargas más importantes del edificio y las transmite hacia la cimentación. La estructura secundaria recoge cargas menores, por ejemplo las de una cubierta o una fachada, y las lleva hasta la estructura principal.
¿Dónde se utilizan más las estructuras metálicas?
Son muy habituales en naves industriales, almacenes, centros logísticos, edificios comerciales, cubiertas y construcciones que necesitan grandes espacios interiores.
¿Una estructura metálica puede soportar grandes cargas?
Sí, siempre que esté correctamente calculada y ejecutada. Su capacidad dependerá del diseño, los perfiles utilizados, las uniones y las características del acero.


