Una año más contamos con el placer de la Escuela Superior de Ingeniería de Edificación.

La semana pasada alumnos de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Edificación (ETSIE)  y del Grado de Ingeniería Técnica Superior de Edificación de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) estuvieron como cada año, desde 1985 en nuestras instalaciones.  En Ferros La Pobla S.A. mantenemos el compromiso de mostrar parte de nuestro trabajo mediante este plan de formación con la universidad, a través del cual damos a conocer a futuros arquitectos y aparejadores el proceso de elaboración de la ferralla.

Este año han acudido un 20% de los 400 alumnos matriculados (80 alumnos en total), son menos que el año pasado, debido a que se han matriculado menos este año.

Pero en Ferros la Pobla seguimos apostando por estas acciones para acercar el mundo de la formación a la empresa con el objetivo de crear profesionales de primer nivel.

Durante la visita se les enseña todos los procesos de elaboración de ferralla, tanto los manuales como los realizados por la maquinaria. Nuestra técnica Marina, les explica el proceso desde que los planos del cliente llegan por correo electrónico hasta el despiece en planillas y como estas se sacan a taller y se fabrican. Los estudiantes pueden ver de cerca todo el proceso y palpar lo que estudian en el día a día.

Además,  les damos todo tipo de información y catálogos de nuestros productos, ya que un futuro podrán servirles para sus ejecuciones de obra.

En el Grado y en sus diferentes asignaturas se enseñan fotografías que nosotros les hacemos llegar para que el estudiante pueda visualizar las estructuras de hierro fabricadas en sus diferentes formas.

Más en detalle

El objetivo de la visita es ver el lado práctico del contenido de la asignatura Construcción IV, donde se dan Estructuras de Hormigón Armado. Los alumnos ven como en el taller llevamos a cabo la fabricación de las armaduras.

La impresión de los estudiantes es muy buena, ya que cambia mucho ver fotos o detalles constructivos en un libro o en clase a ver la realidad. Los alumnos son muy participativos en la visita y preguntan todas las dudas que les surgen, al final acaba siendo más que una explicación una conversación donde de manera práctica solucionamos sus inquietudes.

En el equipo ese día, el ambiente es más alegre que nunca. Pues abrimos un espacio de intercambio y de poder mostrar nuestro trabajo y conocimiento. Se genera, sin que sea esa la real intención, un reconocimiento de nuestro trabajo diario.

En resumen, la visita es muy positiva para todos, ya que acercamos nuestro trabajo a futuros profesionales que nos tienen como referencia y les enseñamos la parte práctica de una de las asignaturas más complicadas de la carrera a un gran número de alumnos, quizá algún día compartan su profesión con nosotros en este mismo sector.