Con asiduidad, los clientes suelen preguntarnos las diferencias entre acero laminado en caliente y en frío. Sus diferencias tienen relación con la forma en que los metales son procesados en la matriz y no las especificaciones o el grado del producto.

Acero Laminado en Caliente

Es un proceso de fresado que implica laminar el acero siempre a altas temperaturas (superiores a 927ºC), que es mayor a la temperatura de recristalización. Cuando el acero se encuentra por encima de esta temperatura, puede llevarse a cabo el moldeado y formado, sino no. El laminado en caliente es más barato que el laminado en frío requerido al hecho de que con continuidad se fabrica sin ninguna demora en el proceso. Cuando el acero se enfría, se encoge levemente, por ello el control del tamaño y de la forma del producto terminado es menor. Las personas especializadas en este campo utilizan el acero laminado en caliente para crear una extensión, un espesor y todo tipo de pertenencias mecánicas niveladas sin ningún problema.

Los productos de acero laminados en caliente se usan en la soldadura y en la construcción para fabricar entre otras cosas, rieles de tren y vigas en ‘I’.

Acero Laminado en Frío

Es fabricado en el proceso en donde el acero es enfriado mientras se está laminando en un estado caliente, evitando así todo tipo de enrollamientos indeseables en los resultados finales. Este proceso producirá acero con tolerancias dimensionales más próximos y un rango más amplio de superficies de acabado. El número de las formas y la dimensión del acero laminado en frío es inferior al número de las formas y la dimensión del acero laminado en caliente, todo ello por que la permanencia del acero cambia cuando se utiliza a una temperatura ambiental.

El resultado del moldeado del acero a temperatura ambiental es que se endurece donde se recibe un impacto y después empieza a rajarse por lo tanto debe actuarse cuanto antes. El acero laminado en frío no necesita ser limpiado para obviar la oxidación del metal.

Ventajas:
– El cilindrado elimina imperfecciones de la superficie.
– El estirado en frío aumenta la resistencia de tensar y de elasticidad.
– El pulido mejora el acabado de la superficie.
– El rectificado elimina las imperfecciones en la superficie.

El Acero Laminado en Frío se utiliza para cualquier proyecto en donde la tolerancia, la consolidación, la rectitud y la condición de la superficie son los factores principales.