LA EFICIENCIA MEDIOAMBIENTAL HACE DEL ACERO UN MATERIAL ÚNICO E INDISPENSABLE

 

El acero es probablemente uno de los materiales más utilizados en nuestro uso diario y en la vida moderna. Allá donde miremos lo encontramos: medios de transporte, infraestructuras, construcción de viviendas, maquinaria industrial, electrodomésticos, automóviles, móviles y un largo etc.

El acero es el material más reciclado del mundo. Responde a los principios de sostenibilidad y responsabilidad social: es reciclable, no produce residuos y puede ser producido con un bajo impacto ambiental. Además, cuenta con la gran ventaja de que su ciclo de vida es ilimitado, puede ser reciclado innumerables veces, sin pérdida cualitativa, manteniendo sus características de resistencia, dureza o maleabilidad.

De hecho, la mayoría del acero que hoy utilizamos se extrajo y fabricó por primera vez hace más de siglo y medio, sin que haya perdido calidad.

  • Desde 1900 se calcula que se han reciclado en el mundo 22.000 millones de toneladas de acero.
  • Actualmente se reciclan en nuestro planeta 15 toneladas de acero cada segundo.
  • Un total anual de cerca de 500 millones de toneladas.
  • La tasa global de reciclaje supera el objetivo del 90% fijado a nivel mundial hasta el año 2050.

 

5 PASOS CLAVE A LA HORA DE RECICLAR METALES:

RECICLAJE ACERO

  1. Recolección: Normalmente una empresa dedicada al reciclaje o compra de desperdicio industrial recoge la chatarra a un precio previamente acordado.
  2. Separación: Este paso consiste en separar los metales desechados en buen estado, de aquellos que ya presenten un daño serio y/o de otro tipo de materiales como plásticos y madera.
  3. Preparación y trituración: Una vez separados los metales que se puedan reutilizar, se comprimen y se pasa a triturarlos. Esto permite reducir el volumen total y ahorrará energía en el proceso de fundición.
  4. Fundición: En este punto las láminas o bloques de metal resultantes pasan por un horno para ser fundidos. Este es el proceso que marca la diferencia con la fabricación de metales completamente nuevos. ¿Por qué? Porque el reciclado utiliza mucha menor cantidad de calor y agua que al producir metales desde cero.
  5. Purificación y Enfriamiento: Una vez terminada la fundición es muy importante asegurarse que los metales procesados estén libres de impurezas. Para ello se emplean técnicas como electrólisis o mecanismos magnéticos que eliminen restos de metales indeseados. Finalmente, el metal fundido pasa por un proceso de enfriamiento que lo deja listo para ser reutilizado e reincorporado a distintas cadenas de suministro.

 

LA INDUSTRIA SIDERÚRGICA – ENTE CLAVE EN EL PROCESO DEL RECICLAJE:

acero corrugado

Gran parte de la recuperación y el reciclaje del acero se lo debemos a la industria siderúrgica. Esta se convierte en un agente clave a la hora de garantizar el reciclaje del acero, mediante un proceso de alto nivel tecnológico. La industria controla y certifica la seguridad de dicho proceso dando, una y otra vez, nueva vida a la chatarra y utilizando el material del modo más eficiente posible.

Gran parte del acero reciclado termina en forma de acero corrugado, que a su vez se utilizan para construir estructuras y edificios de hormigón armado.

Para poder hacernos una idea más concreta, por cada tonelada de acero reciclado se puede ahorrar:

  • Una tonelada y media de mineral de hierro.
  • Una tonelada de emisión de CO2.
  • 60% por ciento del consumo de energía.
  • 40% del consumo de agua.